Me detengo y la miro pasar, ¿existe alguien quien pueda resistirse a su caminar apasionado? Los hombres se pelean por tenerla aunque sea un instante para demostrarle que nadie la va a tratar mejor. Pero ella va sin más deseos que el de ser acariciada, sin más deseos que el de ser respetada por lo que es.
Pisando la tierra, levantando polvo o pasando por el pasto fresco , siempre cerca del que la sepa seducir.